Bloomberg reveló que no fue un modelo sino tres los involucrados, incluido GPT-5.6 Sol, y que las fallas de contención fueron más graves de lo que OpenAI admitió. Lo que parecía un accidente de laboratorio es ya la primera gran crisis de seguridad de la era agéntica. Para cualquier negocio que use IA, la pregunta urgente es qué tan bien aislados están sus propios entornos.
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