El modelo con mejor benchmark ya no gana contratos; los gana el que no arruina al CFO. Según Gartner, el costo por token cayó entre 70% y 90% en 18 meses, pero las facturas empresariales de IA se triplicaron en el mismo período. El culpable: los flujos agénticos consumen en una hora lo que un chatbot clásico usaba en un mes. Hoy el criterio de compra es eficiencia operativa, no capacidad bruta.
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